Myrtus communis L.
Myrtaceae«Atrae a las abejas el extracto de sus hojas en las nuevas colmenas».
(Ibn al-ʿAwwām).
«Van a ti, anunciándote la primavera…rodeadas por el mirto, que pone un velo a su hermosura».
(Ibn Ḫātima).
«Nos daba el arrayán su aroma de ámbar».
(Ibn al-Zaqqāq).
El mirto o arrayán, que hoy podemos ver también en el jardín de la azotea, es una planta ampliamente usada ya desde época clásica en el ámbito mediterráneo para elaborar setos. Por autores como Plinio o el poeta Ovidio, sabemos que para los antiguos romanos la planta estaba consagrada a la diosa del amor, Venus. Así, en los ritos nupciales, era frecuente que los esposos fueran coronados con mirto durante el banquete de bodas.
Ligada pues a ambientes lúdicos y de placer, el mirto fue una de las plantas favoritas entre los romanos para el ars topiaria, la creación de esculturas y formas geométricas mediante poda de elementos vegetales. Esta tradición romana de usar el mirto como seto a veces escultórico de sus jardines fue continuada por los árabes en al-Andalus. Su presencia es frecuente; en la poesía andalusí basta decir arrayán para representar el jardín entero. El Patio de los Arrayanes de la Alhambra es un ejemplo de lugar de disfrute asociado a este arbusto.
Mirto o arrayán: ambas denominaciones, una de raíz griega y otra árabe, aluden a una de las cualidades más destacables de esta planta, su aroma. El más leve movimiento de estos setos siempre verdes, también en invierno, perfuma los espacios donde habitan y permiten al visitante del jardín experimentar sensaciones más allá de la vista.
Procedencia
Europeo/MediterráneoCalendario
Hábitat
Morfología
Arbusto
Ovoidal
Simple
Ovada
Lanceolada
Opuesta
Entero
Cuneada
Agudo
Perenne
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